Mordor FC 3–1 Sporting de Vallecas
A las 22:15, el Campo José Durán acogió el undécimo de la temporada para Sporting de Vallecas y Mordor FC. Un duelo marcado por un contexto peculiar: ambos equipos llegaban ya descendidos y sin nada en juego a nivel clasificatorio. Sin embargo, el orgullo, la competitividad y las ganas de cerrar el curso con buenas sensaciones mantuvieron la tensión en un encuentro que, pese a su aparente intrascendencia, dejó momentos de intensidad y emoción.
Un choque igualado que se rompió en el tramo final
El partido comenzó con ritmo moderado, pero con SPV mostrando intención de golpear primero. En el minuto 7 llegó la primera acción seria: una contra bien llevada por Sebas terminó con un pase profundo que casi engancha Jesús, aunque el balón se escapó por centímetros. El equipo vallecano mantuvo el orden y la concentración, y en el minuto 15 ya podía decirse que la primera parte estaba siendo bien aguantada, sin conceder ocasiones claras al rival.
Con el 0-0 se llegó al descanso, reflejo de un encuentro equilibrado y sin dominador claro.
El desgaste físico mató al SPV
La segunda mitad arrancó con más chispa. En el minuto 27, Nixander probó con un disparo a puerta que obligó al portero rival a intervenir. Dos minutos después, el marcador seguía sin moverse, pero SPV transmitía sensación de peligro a la contra. En el 31, Nixander volvió a intentarlo con otro tiro tras una transición rápida.
El premio llegó en el minuto 32: Nixander asistió con inteligencia y Santi, llegando desde segunda línea, definió para el 0-1 que adelantaba a Sporting de Vallecas. La alegría duró poco. En el 33, un fallo defensivo permitió a Mordor empatar de inmediato. Ese golpe descolocó a SPV, y en el 36 los locales completaron la remontada con el 2-1.
A partir de ahí, el desgaste físico empezó a notarse. En el minuto 44, el equipo resistía “sin aire”, defendiendo como podía ante las embestidas rivales. Joselu mantuvo vivo al equipo con un paradón espectacular en el 47, pero en el 50 llegó el 3-1 que sentenció el encuentro.
El pitido final cerró un partido que pudo caer de cualquier lado, pero que Mordor supo inclinar en los momentos clave.
Conclusión
En un duelo sin presión clasificatoria pero con orgullo en juego, Sporting de Vallecas compitió con seriedad y llegó a ponerse por delante, aunque los errores puntuales y el cansancio acabaron pasando factura. Mordor FC aprovechó mejor sus oportunidades y cerró el partido con eficacia. SPV, pese a la derrota, mostró compromiso y dejó claro que el espíritu competitivo sigue intacto incluso en los momentos más difíciles de la temporada.


