Sporting de Vallecas 3 – 4 Babel
Crónica del partido:
A las 21:15, el Campo José Durán se preparó para una noche especial: el regreso de Tomás al equipo y el debut de las nuevas incorporaciones Óscar, Diabaté y Lucas daban un aire renovado a Sporting de Vallecas. La afición quería ver cómo encajaban las piezas nuevas y si el equipo podía sumar sus primeros puntos ante un Babel siempre competitivo. El ambiente era de ilusión y curiosidad, y el partido no tardó en ofrecer emociones.
Un duelo vibrante decidido por detalles y errores puntuales
El encuentro comenzó con ritmo, pero fue Babel quien golpeó primero en el minuto 5, aprovechando un desajuste defensivo para poner el 0-1. SPV reaccionó bien: en el 8, Santi obligó al portero rival a realizar un paradón que evitó el empate. La insistencia tuvo premio en el 14, cuando Martín cazó un balón suelto tras un córner lleno de rebotes y firmó el 1-1.
El balón estaba resbaladizo y eso se notó en el 19: una jugada embarullada dentro del área terminó en el 1-2 para Babel. Pero SPV no bajó los brazos. En el 24, un saque de banda de Martín acabó en los pies de Silveti, que definió con temple para el 2-2. Con ese marcador se llegó al descanso.
Dos errores defensivos dejan al SPV sin opciones
La segunda parte arrancó con energía renovada. En el minuto 34, Lucas, uno de los recién llegados, se estrenó con un disparo potente desde fuera del área que se coló ajustado al palo para el 3-2. El José Durán estalló. Sin embargo, la alegría duró poco: en el 36, un fallo en la salida de balón permitió a Babel empatar de nuevo.
El golpe definitivo llegó en el 41, cuando un error defensivo de Martín dejó a Babel en bandeja el 3-4. SPV se volcó en ataque en los últimos minutos, achuchando y buscando el empate con centros y disparos lejanos, pero el marcador ya no se movió.
Conclusión
Sporting de Vallecas mostró carácter, capacidad de reacción y buenas sensaciones con los nuevos fichajes, pero los errores defensivos y la falta de contundencia en momentos clave inclinaron el partido hacia Babel. El 3-4 deja un sabor agridulce: el equipo genera fútbol y ocasiones, pero necesita ajustar la zaga para transformar estas actuaciones en puntos. El camino en Segunda acaba de empezar y SPV tiene margen para crecer.



